OSO PARDO CANTÁBRICO

El Oso Pardo Cantábrico, es un representante de lujo de la fauna de la Cordillera Cantábrica. Este animal, que se encontró a finales de los 80 en una situación crítica y al borde de la extinción, se encuentra hoy en su mejor momento, con unas poblaciones estables y más que aceptables en número en las dos sub-poblaciones de la Cordillera, la Occidental y la Oriental. Hoy en día, y gracias a el trabajo de asociaciones conservacionistas , al trabajo de campo de voluntariados y a fundaciones relacionadas directamente con la conservación y vigilancia de la especie, junto con medidas de protección que han prohibido por completo su caza, el Oso Pardo ha vuelto a colonizar territorios donde había desaparecido y consolidado su población en lugares donde siempre existió. El gran asunto pendiente hoy en día, es poder comunicar las dos grandes sub-poblaciones a través de corredores naturales que permitan las relaciones entre ejemplares de ambas, para evitar la endogamia propia de comunidades aisladas y la consecuente debilitación de la especie. La Cordillera Cantábrica Central, con varias barreras antrópicas en forma de autopistas, carreteras y lineas de ferrocarril, además de ser más pobre en alimento , supone un problema y una dificultad a la hora de solventar este problema, aunque ya hay datos que demuestran que en casos aislados se ha logrado este fin es aún una tarea pendiente.



Un claro indicio de la presencia del Plantígrado son sus huellas, esta en concreto fotografiada en la Liébana (Cantábria).

Ejemplar joven, de segundo año y recién emancipado, trepando y buscando alimento en las escarpadas laderas del Alto Sil Leones. Los oseznos, acostumbrados al terreno desde pequeños, pronto se convierten en buenos trepadores, corredores y nadadores, siendo un animal capaz de moverse con fluidez por cualquier terreno de montaña. La madre, para defenderlos del macho, interesado en cometer «infanticidio» para aparearse con la ella, los defiende y alimenta en zonas bastante inaccesibles para poder proteger a sus oseznos del macho con mayor facilidad. La época de celo, de mayo a julio, es una época crucial para la especie, donde el macho tiene gran movilidad en busca de las hembras, las hembras cuidan y protegen a sus oseznos o se aparean y los osos recién emancipados buscan su lugar en el mundo.

El Oso Pardo Cantábrico, es un animal omnivoro, que se alimenta principalmente de vegetales y frutos y en menor medida de carne, carroñas y pequeños invertebrados.

En época de la hiperfagia, que empieza en el verano, el Oso intenta llenar su despensa corporal de todo lo que disponga el monte en ese momento. Gramíneas, arándanos, gayuba, escaramujos, endrinos, bellotas, castañas, carroñas, todo es alimento para el Oso que prepara su cuerpo para el letargo invernal, que ya en Cordillera Cantábrica no es un hábito común, debido a los inviernos cada vez más cortos y más calurosos.

En cuanto al tamaño, el Oso Pardo Cantábrico es un Oso pequeño comparado con otros parientes, la hembra pesa de 90 a 130 kg y el macho de 150 a 200 kg, siendo un tamaño modesto comparado con Osos de otras latitudes, pero que en la Cordillera Cantábrica le convierte en el rey indiscutible de los bosques.

Arriba, un excremento compatible con el Oso Pardo Cantábrico. Se puede observar el tamaño y los restos de cáscara de bellota de encina prácticamente intactos.

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