NOCIONES DE ORIENTACIÓN-SEGUIR UN RUMBO CON LA BRÚJULA

La orientación en montaña, es una parte fundamental a la hora de desenvolvernos bien en el terreno y de planificar nuestras actividades.Las técnicas de orientación,nos puede sacar de algún que otro apuro derivado de una mala planificación o de la mala visibilidad y son un pilar fundamental de la seguridad en montaña.

Hoy en día, los aparatos receptores gps y aplicaciones de móvil como el Orux-map ,nos facilitan esta tarea siendo realmente prácticos para desempeñar la tarea de la orientación y el posicionamiento, pero no hay que olvidar que existen otras herramientas, a las que no se les acaba la batería, también muy útiles para este fin y con las que podemos trabajar la orientación de una manera fiable, ganando método y maña, aportándonos seguridad en nuestras actividades en el medio natural. Combinando bien todas las herramientas, podemos tener un buen arsenal de recursos para llevar a cabo nuestras actividades.

La brújula, es una de estas herramientas clásicas de orientación, que junto con el mapa, se pueden combinar para planificar y desarrollar nuestras actividades con un montón de ejercicios y técnicas, que bajo nuestro punto de vista, son fundamentales.

Hoy, vamos a ver la más básica de todas ellas, seguir un rumbo predeterminado con la brújula.

Para obtener un rumbo, que es una operación bien sencilla, añadiremos otro apartado a nuestro blog explicando el proceso.

Por partes:

  1. Marcar el rumbo predeterminado en la brújula. En este caso rumbo 280. El limbo de la brújula, que es móvil, lleva una numeración expresada en grados, y una marca en la parte superior, gira el limbo y haz coincidir los 280º con esa marca.

2. Una vez colocado el rumbo deseado en la brújula, tenemos que colocarla en horizontal, que es como trabaja adecuadamente este aparato, y girarnos hasta hacer coincidir la aguja imantada (la aguja roja que marca el norte) con la flecha roja y ancha que apunta hacia los meridianos norte de la brújula (los que señalan al norte del limbo).

3. Ahora, la flecha de dirección de la brújula, que se encuentra en la parte superior de la misma, nos indica la dirección que tenemos que tomar para seguir ese rumbo, para ello tenemos que respetar siempre que la aguja imantada no se salga de la flecha roja de los meridianos.

En esta última imagen, podemos ver como la aguja imantada se sale un poco de la flecha, y aprovecharemos para explicar algo fundamental que afecta a las brújulas, los objetos metálicos, en este caso la cámara de fotos al acercarla a la brújula. Siempre, y esto es fundamenta, debemos de trabajar con la brújula lejos de objetos metálicos, que pueden afectar a la aguja imantada de la brújula, provocando errores.

Esta es la operación más básica del manejo de la brújula, y como todo, requiere rigor y método, ahora a practicar.

Si te ha gustado el enlace, y quieres profundizar un poco más en el mundo de la orientación en montaña, realizamos un curso teórico y práctico los próximos 11 y 12 de mayo en la Montaña Palentina.

Salud y Montañas!!!

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