BOSQUES DE RUESGA Y VENTANILLA

Los bosques de Ruesga y Ventanilla, situados en la umbría de Peña Celada, son extensas manchas forestales de bosque Cantábrico. Hayas, robles, avellanos, serbales, mostajos y manchas salpicadas de tejos y acebos, entre otras muchas especies, convierten a estos bosques en verdaderos iconos de la biodiversidad. Además de una variada flora y de esconder en sus profundidades arboles centenarios y de gran porte, estos bosques son un autentico refugio de fauna salvaje., Ciervos, jabalíes, gatos monteses, tejones, martas, garduñas, lobo ibérico e incluso el emblemático Oso Pardo , conviven en estos bosques encontrando en ellos refugio y alimento.

También estos lugares son aprovechados por el ser humano, siendo un recurso fundamental para calentar los hogares en los largos inviernos del norte Palentino y aportando la leña suficiente, para abastecer, a la cada vez más escasa población de estos pueblos del norte.

Caminar por las profundidades de este bosque, en silencio, con el crujir de la hojarasca, el canturreo de los pájaros y el intenso olor de la humedad latente, será un autentico placer para los sentidos de cualquiera que se anime a visitar este desconocido y bello lugar de la Montaña Palentina.

Roble albar centenario en el corazón del bosque. No son pocos lo ejemplares de gran porte que nos podemos encontrar paseando sin rumbo por estos bosques, estos abuelos, han resistido inmóviles, convirtiéndose en autenticas leyendas vivas y testigos del paso del tiempo.

Representan la fortaleza, la eternidad y el valor, y uno se siente pequeño e insignificante ante semejantes «abuelos» del bosque.

En las zonas más húmedas, generalmente orientadas al norte, se encuentran las manchas de haya. Este competitivo y particular árbol, con buena representación en estos bosques, buscan la luz a gran velocidad y a toda costa, en este arduo trabajo, aveces adoptan formas retorcidas y extrañas, dando al bosque un aspecto mágico, de cuento. No en vano, muchos cuentos fantásticos y de la mitología popular, han utilizado estos bosques como marco principal de sus historias. Los hayedos, arrastran consigo un halo de misterio, que ha nadie deja indiferente cuando pasea a la sombra de estos bosques.

Cabeza y cuerna de un gran macho de Ciervo, muchos animales viven y mueren en estos bosques y el ciervo es, sin duda, uno de los animales con mayor representación en estos bosques del norte Palentino. No es raro verlos corriendo por el bosque, posiblemente espantados al detectar nuestra presencia, buscando otro lugar más tranquilo para sestear o alimentarse.

En resumen, estos bosques son el prototipo perfecto de bosque Cantábrico. Un paseo por ellos siempre merece la pena, jamás defrauda y permite conectar por unas horas con esa naturaleza salvaje que todos llevamos dentro. Un rincón especial en plena Montaña Palentina.

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